Noticias

Linchamiento digital, nuevo delito electoral

En época electoral crece el linchamiento digital en México. Las víctimas podemos ser cualquiera de nosotros y las pérdidas no son sólo psicológicas sino que se cuantifican hasta en 33% del valor de la marca o empresa asociada a la empresa que representa la víctima dice Alejandro Desfassiaux, autor de Cómo poner un alto a la inseguridad en México.

Cualquier frase, opinión e incluso twitt puede ser usado en contra del internauta. Proliferan los haters en las redes. El troleo es el nuevo campo de batalla donde se arrebata el prestigio, se satura de insultos “la pared” y  se pierden estima, amigos y empleo.

“Estamos frente a un delito aún no tipificado que muestra intolerancia extrema y la exacerbación del odio, las consecuencias son muy graves. La autoestima y el autoconcepto de la víctima quedan totalmente destrozados,  se perjudica la reputación y se generan  pérdidas económicas que van del 26 al 33% del valor de la marca o empresa que representa la víctima”, comenta Desfassiaux.

El autor del bestseller en seguridad dice que las posturas radicales y divisionismo son más tajantes “entre los seguidores de los candidatos que no aceptan el disentimiento ni la crítica.  Entonces, al amparo del anonimato, se incrementan las humillaciones a los no seguidores que suben el tono de las burlas, humillaciones y manifestaciones de odio en la medida que la víctima trata de explicar o disculparse”, comenta el también Presidente fundador del Consejo Nacional de Seguridad Privada.

El objetivo del linchamiento online es que la víctima perciba que “no puede disentir”. Se trata de un manejo mediático para estandarizar y volver incondicionales apoyos y simpatías. El proceso para implementar este bullying cibernético consta de cinco pasos menciona el gurú de la seguridad.

  1. Navegación sistemática en la red. Existen equipos que trabajan en promedio 12 horas para rastrear comentarios de famosos y gente común sobre un candidato o partido.
  2. Dividir en comentarios positivos (simpatizantes) de los que muestran reticencia o disienten. Los primeros se retwitean o comparten. Los otros se convierten en blanco de ataques.
  3. Se persigue en las redes a quienes no son seguidores del candidato en cuestión y comienza la espiral del acoso con emoticones de desagrado o disgusto. Se espera un promedio de 15 minutos para que otros muestren su desagrado.
  4. Inician las frases de burla. Puede ser una palabra o símbolo que ironice como ¿??? ¡!!! ¿Qué????, es increíble o palabras    Esto motiva a que más personas se involucren en el posteo.
  5. Comienza el insulto disfrazado de reflexiones. Y de inmediato las descalificaciones, reprobación y “sugerencias” de que debe abandonar el espacio en la red, cerrar sus cuentas, no estar en determinada empresa, “ocultarse del mundo”. Aquí se busca que la víctima reaccione e insulte. Así empeorará las cosas.

“Para este momento una frase u opinión de la víctima ya tiene miles de lectores y se comparte incesantemente. Los insultos campean, al igual que el descrédito de la víctima. Se perpetra entonces otro delito en pro del totalitarismo y la falta de respeto. Un delito electoral sin castigo”, comenta el autor del bestseller de seguridad.

Ahora, los efectos en las redes sociales cambian. “En general tienen que ver con la naturaleza del tema, la visibilidad del protagonista y la intervención de las comunidades en redes sociales”, detalla Desfassiaux.

Aquí debe mencionarse que los principales ataques provienen de troles profesionales. “Son grupos de personas que se pasan todo el día en Facebook o Twitter, y que constantemente insultan y humillan, incluso viven de ello. “Son personas contratadas por otras que quieren generar tendencia, crear una historia viral o perseguir a un determinado personaje. De hecho, los que están más profesionalizados manejan varios perfiles, hasta decenas de ellos,  para retransmitir el objetivo que buscan”, comenta Desfassiaux.

Para el autor este linchamiento on line es una especie de contagio social que deshumaniza. “Nos dejamos llevar, no pensamos en las consecuencias, de ahí que los seguidores del ataque actúen con mayor crueldad”.

Desfassiaux recomienda que cuando se reciban injurias, amenazas o calumnias, conviene capturar los mensajes para eventualmente proceder a su denuncia, reportar la cuenta o el mensaje y bloquear al agresor.

Más aún, “siempre es importante que cuides tu identidad y tu reputación digital. Ambas tienen repercusión en tu entorno offline”, finaliza el autor de Cómo poner un alto a la inseguridad en México.

Crímenes electorales del pasado…

  1. Utilizar bienes o servicios públicos en una campaña.
  2. Condicionar el acceso a servicios públicos y programas sociales.
  3. Comprar o coaccionar el voto de servidores públicos.
  4. Intimidar durante la jornada electoral o impedir el acceso a las casillas.
  5. Rebasar los montos legales o utilizar dinero ilícito en las campañas.
  6. Destruir o dañar material electoral.
  7. Incumplir obligaciones de rendición de cuentas.
  8. Publicar encuestas fuera de los tiempos autorizados.
  9. Inducir el voto siendo ministro de culto.
  10. Alterar los datos de la credencial para votar
Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

w

Conectando a %s