Verónica es la ópera prima de Carlos Algara y Alejandro Martínez-Beltrán. La película es protagonizada por una psicóloga que interpreta Arcelia Ramírez y vive sola en medio del bosque en una cabaña, un día recibe una llamada donde al parecer le solicita atender a la joven Verónica de la Serna. Esta chica resultará ser, paciente de uno de sus maestros de la universidad.

Verónica, es una cinta que desde el primer momento juega con el espectador y con el suspenso ya que es filmada en blanco y negro causando una sensación de misterio. Otro aspecto importante es que a lo largo de la película veremos ciertos detalles o escenarios que nos darán pistas sobre lo que está ocurriendo dentro de la trama.
Los directores con una fuerte influencia de Ingmar Bergman y Lars Con Trier realizan un largometraje donde el guion juega con el espectador y los personajes son más de lo que se ve a simple vista. Los juegos entre diálogos y cambios permiten que Verónica te mantenga en suspenso durante un buen rato y que de pronto no deje de causar sorpresa en los espectadores.

El lugar donde se desarrolla Verónica es absolutamente acorde a la historia, mejor conocía como Bosques de Monterreal, el hotel es rústico compuesto por cabañas y se e cuenta ubicado en Arteaga, a 40 minutos de Saltillo, Coahuila. La cinta también maneja algunos temas delicados como los traumas en la infancia, la memoria selectiva y el abuso sexual todo esto es llevado a la pantalla por ciertos instantes donde la terapia se convierte en un juego de poder entre las protagonistas.
Verónica es una cinta que tiene bastante calidad y que mantiene una línea de tensión en la trama, es entretenida y tiene un final que resulta inesperado ya que en realidad esta dividido en varios giros de tuerca que sorprenden al espectador.
