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Rod Serling, el amo de lo fantástico: De Dimensión Desconocida a El Planeta de los Simios

Por Daniel Flores Chávez

Series que mezclan horror, ciencia ficción y fantasía, han cobrado gran importancia en la televisión durante los últimos siete años.Así, Stranger Things, American Horror Story, Black Mirror, Westworld, Once Upon a Time o Sense8, han cautivado a la audiencia y a la crítica, alzándose con diversos galardones, trayendo con sigo metáforas sobre las crisis sociales que circundan el planeta, logrando una reflexión constante, además de entretenimiento puro. Sin embargo, antes de semejantes éxitos, un hombre, Rod Serling, creó la piedra de toque de todos estos shows, la madre del género, la Dimensión Desconocida.

Incluso, clásicos como X-Files, Lost, Amazing Stories, Tales from the dark side y otros tantos títulos, deben su éxito a Twilight Zone, emisión transmitida entre 1959 y 1964, abarcando 156 episodios durante cinco temporadas. En tan sólo 25 minutos, la mente maestra detrás de Dimensión Desconocida, Rod Serling, ofreció al público una bocanada de aire fresco en materia televisiva, apegándose por completo al género fantástico, logrando inmortalizar en la cultura pop de occidente a varios personajes y situaciones, al grado de ser parodiadas, de manera ejemplar, por Los Simpsons, en sus capítulos especiales de Halloween.

De hecho, pareciera que varias generaciones suponen un acierto creativo de los guionistas de la familia amarilla, episodios como en el que el patriarca Simpson se convierte en animación 3D, al sumergirse en una dimensión alterna, donde su bebé, Maggie, parece haber sido absorbida. Igualmente, destaca el segmento de los simpáticos extraterrestres de cortos tentáculos, que abducen a la familia a su nave, en la que Homero, Marge y Bart, descubren un libro que en apariencia en su recetario para cocinar seres humanos. Sin embargo, estos ejemplos son sólo monumentales homenajes de Matt Groening, creador de los habitantes de Springfield, a Serling y su ominoso mundo en blanco y negro.

Para los fans de la serie, ¿quién no recuerda episodios como Pesadilla a 20 mil pies, en el que William Shatner (el mismísimo Capitán Kirk), ve lo que ningún otro pasajero a bordo de un avión (un monstruo obsceno que intenta cenarse los cables de uno de los motores del aeroplano) o personajes como el malévolo infante, Anthony, capaz de alterar el mundo con tan sólo el poder de sus pensamientos, y ni qué decir de la muñeca parlante, Talking Tina, que puso los pelos de punta a más de uno?

De aquel brebaje que combinaba terror con ciencia ficción, en capítulos de 25 minutos (de las temporadas 1-3 y 5) y de 45 minutos (temporada 4), se establecieron en la TV, notables plumas de la literatura de horror y fantasía, como Richard Matheson (autor de Soy leyenda) y Ray Bradbury (autor de Fahrenheit 451), entre muchos otros, que convirtieron a Dimensión Desconocida en la serie más vibrante del siglo XX.

Por si fuera poco, casi todas las historias llevaban consigo una moraleja, un mensaje social o político, que, igualmente, aterraba en otro sentido a los productores de la cadena CBS, en la que se transmitía Twilight Zone, ya que solían estar a disgusto con el atrevimiento de Serling, de presentar en pantalla críticas abiertas contra el propio capitalismo, el racismo, la pobreza y hasta la megalomanía. En uno de sus capítulos más interesantes, Está vivo, protagonizado por Dennis Hopper, Serling muestra a un político estruendoso, farfullando sobre la grandeza blanca de los Estados Unidos y la necesidad de defender lo americano contra los inmigrantes, con el propósito de hacer prosperar a la Unión Americana. Suena muy actual para ser un show sesentero. De verdad, pareciera que Rod Serling vaticinó la llegada de Donald Trump al poder.

Con esa fuerza, tanto artística como técnica, Dimensión Desconocida se convirtió en fuente de inspiración para directores como Richard Donner (Superman), Wes Craven (Scream), John Carpenter (Halloween), George Miller (Mad Max), Tim Burton (El joven manos de tijera), Peter Jackson (Lord of the Rings), Steven Spielberg e «hijos» (Robert Zemeckis, John Landis, Joe Dante, Ron Howard, J. J. Abrams, Lawrence Kasdan, etc.), y mexicanos, como Guillermo del Toro e Isaac Ezban. Sería imposible mencionar a todos los creadores tocados por este programa.
El propio Spielberg produjo un filme homenaje a Dimensión Desconocida, que se estrenó en 1983, dividido en cuatro historias, con la participación de estrellas de la talla de Dan Aykroyd, John Lithgow, Albert Brooks y Vic Morrow. Éste último, falleció en pleno rodaje, cuando un helicóptero del equipo de filmación, cayó a tierra, sobre él y dos niños, enlutando la cinta, que no despuntó en taquilla.

En los ochenta, basándose en la idea de Serling, quien falleció en 1975, a la temprana edad de 50 años, otro productor, Philip DeGuere Jr., se encargó de regresar a la pantalla chica este clásico. Con el formato de una hora, dividió cada emisión en tres historias (a veces eran sólo dos), logrando el éxito entre 1985 y 1986.

Durante esa primera temporada, histriones hoy sumamente conocidos, como Morgan Freeman, Jeffrey Tambor, Helen Mirren, Adrianne Barbeau, William Petersen, Martin Landau, Fred Savage, y hasta un interesante, Bruce Willis, quien en el segmento, Día de la ruptura, ¡logra actuar!, aparecieron para cautivar al público.
Intervinieron también, realizadores como el propio Craven, Tommy Dee Wallace, Robert Downey Sr., Peter Medak, Jeannot Szwarc, William Fredkin o Atom Egoyan. Entre los créditos como guionistas o escritores, cuyos cuentos fueron base de algunos capítulos, sobresalen: Ray Bradbury, George R. R. Martin, Theodore Sturgeon, Arthur C. Clarke, J. Michael Straczynski, Stephen King, Robert Silverberg, entre otras súper estrellas de la literatura fantástica.
En México, esa primera temporada caló hondo entre los viejos fans de la serie y quienes tuvieron el gusto de conocerla a través de esta versión. Los excelsos doblajes al español, tanto de los sesenta como de los ochenta, hacen que los buscadores de estas temporadas prefieran escuchar la versión doblada que la original en inglés, porque, además, conllevan cierta nostalgia de la inocencia perdida.
Luego, entre 1987 y 1989, Dimensión Desconocida tuvo dos temporadas más, con capítulos de media hora, que si bien no causaron el furor deseado, sí son parte importante de esta saga televisiva que duró 65 capítulos. Todavía en 2003, bajo el mando del productor, Pen Densham, y teniendo como anfitrión a Forest Whitaker, se estrenó un relanzamiento de 44 episodios, muchos demasiado cargados de artificios y de tramas, o muy simples o muy complicadas, destacando Es todavía una buena vida, secuela directa del entrañable episodio, Es una buena vida, de 1961, en la que el actor protagonista, Bill Mumy, vuelve 40 años después, para dar vida a Anthony, ese chiquillo capaz de hacer lo que quiera con el poder de su mente, sólo que esta vez ya es adulto, padre una niña (quien por cierto era su hija en la vida real, Liliana Mumy), la cual, podría, ¿o no?, contar con el mismo don ¿o maldición?
De Spielberg, pasando por DeGuere y hasta Denshman, todos, trataron de emular la creación de Rod Serling, sin llegarle a los talones. De hecho, luego del éxito de Dimensión Desconocida, este amante de lo fantástico, produjo otra serie, Night Gallery (1969-1973), ávida de un terror puro e inteligente, la cual constó de 50 capítulos, magistrales, seductores y horroríficos, con historias de los legendarios H. P. Lovecraft, August Derleth, Algernon Blackwood, Seabury Quinn, Clark Ashton Smith, Donald Wandrei, Robert Bloch, Bradbury y Matheson. Por cierto, Spielberg hizo su debut como director profesional en el episodio, Eyes (1969).
Además de su prolífica carrera televisiva, Serling adaptó para guión de cine, la novela de Pierre Boulle, El Planeta de los Simios, película de 1968, que hoy en día sigue fascinando al público, a tal grado, que luego de cinco filmes, una serie de TV de acción viva y una serie animada, se creó un reboot, cuya tercera entrega permanece en cartelera actualmente.
El legado de Rod Serling quedará para la historia del mundo del entretenimiento, incluso, la CBS ya prepara una nueva versión de Twilight Zone, pero, difícilmente, contendrá el corazón y el alma de la madre de todas las series del género fantástico, ya que no es simple cruzar a esos universos oníricos, donde la realidad queda perturbada, sin sincronía, expectante de los límites del tiempo y el espacio, elementos que sólo son posibles en… la Dimensión Desconocida.

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