Dreamworks es uno de los estudios de animación más importantes alrededor del mundo que se encuentra a la altura de Disney/Pixar y Studio Ghibli. Las películas que rompieron taquilla “Shrek”, “Madagascar” y, por supuesto, “Cómo Entrenar a tu Dragón” (How to Train Your Dragon), una historia realmente profunda y al igual que Shrek, es una franquicia tanto para los más pequeños como para los más grandes. Hipo y Chimuelo están listos para una nueva aventura de dragones, vikingos y un mundo que no deja de sorprendernos.
La historia transcurre después de que Hipo recupera a su mamá de nombre Valka, el joven aventurero ahora es el jefe de Berk y todos viven en paz y armonía con los dragones, sin embargo, como líder aún no se siente seguro y volar al lado de Chimuelo lo hace sentir libre.
No obstante, la isla sigue siendo un blanco para los cazadores furtivos que solo quieren acabar con los hermosos dragones como si se tratara de un deporte, entre estos asesinos se encuentra Grimel, un cazador experto y conocido porque fue el encargado de acabar con todos los furia nocturna existentes en el mundo. Los protagonistas se sorprenderán cuando descubran que junto al villano se encuentra una linda hembra de Light Fury, una versión blanquecina y brillante de Chimuelo que lo volverá loco.
Veremos a un Chimuelo enamorado, desconcentrado y esto obligará a Hipo a considerar mudarse al “Mundo Perdido”, un aparente albergue donde se originaron los dragones, parte de una leyenda que su papá le contaba de chiquito.
Esta es la magia de “Cómo Entrenar a tu Dragón 3” (How to Train Your Dragon: The Hidden World, 2019); una cinta donde veremos el paso a la adultez de Hipo, las decisiones que debe tomar para salvar a una especie salvaje que no debería ser domesticada, y el dejar a tras las aventuras por diversión para proteger a todo un pueblo. Por otra parte, tenemos a Chimuelo, que conocerá la magia del amor y todo el mundo de posibilidades que se le presentan entre ellas, acercarse a otros de su especie.
Dean DeBlois logra generar un guion equilibrado, dándole un cierre a una trilogía donde la fantasía, lo épico, la humanidad, y el romance se conjugan sin necesidad de irse por el camino fácil. Si nos enfocamos en el aspecto visual la banda sonora de John Powell, refuerza la acción y podremos apreciar como el humor y ternura se mezclan dentro de toda la película.
Un aspecto importante es que en la película la parte estética de los personajes, es lo que refleja sus emociones sin necesidad de diálogos, hecho que es sumamente importante y que ha logrado conquistar los corazones de niños y adultos alrededor del mundo
