Esta nueva acusación es parte de los intentos del departamento de justicia de los Estados Unidos de dañar la reputación de Huawei y sus negocios por razones relacionadas más a temas de competencia y no al cumplimiento de la ley. Estos nuevos cargos no tienen mérito alguno y se basan en su mayoría en el reciclaje de disputas civiles de los últimos 20 años, las cuales han sido resueltas previamente, litigadas y en algunos casos, rechazadas por los jueces federales y jurados.
Estos cargos no prevalecerán ante el gobierno, los cuales demostraremos son injustos y sin fundamento alguno.
