Por Shana Hazuki
En el universo brutal y estilizado de John Wick, las consecuencias son eternas. Ahora, Ballerina, el primer spin-off cinematográfico de la franquicia, centra su atención en una nueva figura: Rooney, una joven entrenada desde niña como bailarina… y asesina.
Interpretada por Ana de Armas, Rooney se enfrenta a su pasado cuando descubre que su familia fue asesinada mientras ella completaba una misión. A lo largo del filme, la protagonista atraviesa un viaje tan coreografiado como letal, en busca de los responsables, en un mundo donde la danza y la muerte coexisten.
Dirigida por Len Wiseman (Underworld), con guion de Shay Hatten (John Wick 3 & 4) y Emerald Fennell (Promising Young Woman), Ballerina explora un rincón poco conocido del mundo del Hotel Continental: el estudio de danza que sirve como fachada para la formación de asesinas de élite. Parte del mismo universo que ha redefinido el cine de acción moderno, la película amplía la mitología de esta sociedad secreta.
Ballerina no solo cuenta con Ana de Armas como protagonista, sino que reúne a figuras clave del universo Wick. Keanu Reeves regresa en un rol esencial como John Wick, mientras que Ian McShane (Winston), Anjelica Huston (La Directora) y el fallecido Lance Reddick (Charon) retoman sus personajes, completando el puente narrativo entre la tercera y cuarta entrega de la saga.
El enfoque visual combina la estética fría, casi ceremonial, que caracteriza a John Wick, con nuevas influencias del mundo del ballet y el entrenamiento físico extremo. La fotografía de Kramer Morgenthau y la coreografía de acción dirigida por Scott Rogers mantienen la intensidad y la precisión que los seguidores de la franquicia esperan.
Con Ballerina, Lionsgate apuesta por una expansión coherente del universo Wick, introduciendo una voz femenina protagonista en una saga dominada por figuras masculinas. Ana de Armas, reconocida por su trabajo en Blonde y Knives Out, se sumerge en un rol físico y emocionalmente demandante, en una cinta que combina elegancia con brutalidad.
El filme plantea una pregunta tan simple como contundente: ¿Puede alguien escapar de un mundo construido sobre violencia? Ballerina parece sugerir que incluso dentro de esa oscuridad, aún hay espacio para la redención… o la venganza.
