El Universo Cinematográfico de Marvel (UCM) ha sido exitoso en adaptar complejos arcos narrativos de los cómics al cine, aunque con importantes modificaciones. Estas decisiones, motivadas por las exigencias de la narrativa audiovisual, han simplificado relaciones y borrado algunos matices esenciales de los personajes. Un ejemplo es la historia de Steve Rogers, donde el UCM optó por consolidar su vínculo con Bucky Barnes como eje emocional de su pasado. Sin embargo, esa elección excluyó otras relaciones fundamentales del Capitán América en su historia original impresa.
Ahora, con el lanzamiento del cómic My Buddy —parte de la antología Marvel United: A Pride Special #1, escrita por Anthony Oliveira con arte de Pablo Collar y Michael Wiggam— Marvel Comics reintroduce a Arnie Roth, una figura clave del pasado de Steve. Arnie no solo es uno de los primeros personajes abiertamente gay del universo Marvel, sino que además representa una influencia esencial en la formación del carácter de Rogers.
En los primeros cómics del Capitán América, Bucky Barnes aparece como un compañero adolescente durante la guerra, pero no como el amigo de la infancia que Hollywood decidió posicionar. Esa historia, en realidad, pertenece a Arnie Roth. Ambientado en 1939, en el Lower East Side de Manhattan, My Buddy recupera esa narrativa con una delicadeza conmovedora. La historia reafirma el lugar de Arnie como el protector de un joven Steve frente a los abusadores, convirtiéndose en una figura fundacional para el futuro Capitán América. (Arnie Roth lucha junto al Capitán América contra Hydra en pleno apogeo de la Segunda Guerra Mundial en una historia sobre el pasado que transformará el futuro, creada por el equipo de AVENGERS ACADEMY Infinity Comic , el escritor Anthony)
Esta decisión editorial no es simplemente un guiño nostálgico. Es una declaración firme de que los cómics poseen una profundidad histórica y emocional que no siempre puede trasladarse al cine. La reintroducción de Arnie Roth actúa como un recordatorio de que Marvel Comics sigue comprometido con honrar y expandir su legado narrativo, especialmente al reconocer personajes queer cuya relevancia ha sido, por mucho tiempo, subestimada o ignorada.

La historia de My Buddy no reescribe el pasado de Steve Rogers: lo completa. Al hacerlo, devuelve a la superficie una parte silenciada de su origen y su brújula moral, mostrando que su sentido de justicia y empatía no se forjó en soledad ni únicamente en la trinchera, sino también en las calles de Nueva York, al lado de quienes lo apoyaron sin necesidad de uniforme o escudo.
En una época donde los universos cinematográficos dominan el imaginario colectivo, Marvel United: A Pride Special #1 recuerda a los lectores —y a los fanáticos del cine— que los cómics son mucho más que una base de datos para adaptaciones. Son archivos vivos de representación, resistencia y evolución. La aparición de Arnie Roth no solo restituye una amistad olvidada: recupera una historia de cuidado, de identidad y de comunidad que merece estar en el centro de la conversación.
Marvel United: A Pride Special #1 estará disponible a partir del miércoles 11 de junio.


