El contacto piel a piel entre padres e hijos es una práctica que va más allá de la simple expresión de cariño. Este gesto tiene numerosos beneficios para la salud del bebé, contribuyendo al desarrollo físico, emocional y cognitivo.
El contacto piel a piel entre padres e hijos es una práctica que va más allá de la simple expresión de cariño. Este gesto tiene numerosos beneficios para la salud del bebé, contribuyendo al desarrollo físico, emocional y cognitivo.