En las salas de cine ya puedes encontrar A la deriva, una cinta distribuida en México por Diamond Films, dirigida por Baltasar Kormákur y protagonizada por Shailene Woodley y Sam Clafin.
A la deriva, esta basada en una historia real, y nos presenta a Tami Oldham (Shailene Woodley) y su novio Richard (Sam Claflin) quienes se embarcan a navegar por el mar en su velero, sin embargo en medio del océano serán sorprendidos por una de las tormentas más grandes que se han registrado. El problema será cuando Richard salga herido y Tami será quien lleve el mando intentando sobrevivir junto con su novio, a la deriva con un velero roto, sin comida y sin agua.
La película esta contada a través de montajes paralelos, es decir, mientras los protagonistas se enfrentan a una tormenta en medio del océano tendremos flashback que nos permitirán conocer y profundizar sobre la historia de esta pareja, que desafió a la naturaleza. Considero que fue un acierto tener este montaje ya que permite que independientemente del ritmo se mantenga la tensión en la sala de cine.
Las actuaciones de los protagonistas son algo que me gusto en termino medio, ya que aunque no requería de escenas tan cursos si las omitimos podemos decir que son destacables.
Enfocandonos en la narrativa les puedo decir que la secuencia inicial es primordial para entender esta cinta y al mimo tiempo comenzar con el dramatismo y la tensión de A la deriva. Además el recordarla permitirá que omitamos todos esos elementos predecibles que iremos notando a o largo de la película, como el final.
No obstante me atrevo a decir que es una cinta conmovedora, bonita, que se aleja de la historia original pero nos deja satisfechos con lo que estamos viendo en pantalla.
