En 1960 las mujeres en México tenían entre seis y siete hijos, para 1980 las familias se conformaban por cuatro o cinco hijos, mientras que para 1990 ya se pensaban solo en tres, de acuerdo a las últimas estimaciones del Banco Mundial. Actualmente la cifra de 1960 ha disminuido considerablemente un 33.3 por ciento, lo que representa uno o dos hijos, incluso también se encuentran aquellas parejas DINK (doble sueldo no hijos, por sus siglas en inglés) que no pretenden ser padres.
Para todos aquellos que ya han considerado la paternidad como una opción, deben tener en consideración algunos gastos ya que de acuerdo con la Comisión Nacional para la Protección y Defensa de los Usuarios de Servicios Financieros (CONDUSEF) se necesitan aproximadamente 260 mil pesos para solventar los 9 meses de gestación y los primeros 9 meses de vida del nuevo integrante de la familia.
De esa cantidad, aproximadamente el 23.07 por ciento, lo que equivale más o menos a 60 mil pesos, será invertido en cosas básicas que necesitará el bebé, como: pañales, kit de higiene (crema, toallitas húmedas, shampoo, aceite y talco), pañalera, ropa para recién nacido, biberones, bañera, baberos, chupones, cuna, asiento para auto, canguro, entre otros.
Por otro lado, la madre del pequeño necesitará atenciones antes, durante e incluso después del parto, por lo que estos costos ascienden aproximadamente a 15 mil pesos entre visitas periódicas al médico, estudios y ropa de maternidad. El parto es uno de los ejes más importantes a considerar, ya que están valuados de acuerdo al tipo, natural o cesárea; el primero está cotizado de 17 a 64 mil pesos sin contar los honorarios médicos, mientras que el segundo va de los 25 a los 85 mil.
