Victoria y Abdul es la nueva cinta de Stephen Frears basada en hechos reales y adaptaci{on de la novela homónima escrita por Shrabani Basu en 2010, ubicada en Gran Bretaña, durante 1887.

La película comienza con os preparativos para los festejos de los cincuenta años de reinado y llega a la corte Abdul Karim, un joven mensajero que llega a presentar sus respetos de la India, país que se encontraba bajo dominio británico. Conforme pasa el tiempo la reina y Abdul comienzan a entablar una relación de amistad al grado que es nombrado su Munshi personal (una especie de secretario personal , consejero y guía espiritual), causando descontento entre los miembros de la corte entre ellos su hijo Edward.

Stephen Frear, a través de la cinta nos muestra un rostro más humano de la vida dentro de la realeza a través de una relación cercana ente los protagonistas valiéndose de una producción sumamente vistosa en cuanto a escenarios y paisajes. La fotografía retrata de forma impecable los palacios, los paisajes, el vestuario , los banquetes y cada elemento que se visualmente se involucra estéticamente con la acción; convirtiendo al espectador en un invitado más de la corte observando desde los preparativos de los jubileos y del desfile de sirvientes ambientados en la época victoriana, igualmente muestra las excentricidades de las que era capaz la reina, sus caprichos y hasta su obsesión por mantener las formas requeridas en la corte a una edad en la que solo le interesa descansar.

Judy Dench interpreta a la reina Victoria, con una interpretación es infalible y admirable, sin embargo, el conflicto del choque cultural se aborda con un toque de comedia, lo que causa la pérdida de seriedad llegando a caer en la simpleza e incluso una inusual inocencia que no precisamente esperas de la reina o su consejero, sin concluir nada. Asimismo, los integrantes de la corte son simples y carecen de matiz; y en conjunto son racistas y están en contra de la presencia de Abdul, aunque visualmente quedan perfecto como parte del escenario.
La verdadera relación entre la reina Victoria con Abdul Karim fue intensa y cercana entre ambos al grado de recibir diversas condecoraciones, pasando tiempo juntos e intercambiando correspondencia. Recibía un trato privilegiado, se le permitió traer a su familia, portar una espada y lucir medallas de la corte, causando descontento de los miembros de la corte y del resto de la servidumbre. Por ello, al morir la reina, su huella fue erradicada de la historia, se mandó a quemar todas las cartas y retratos, junto con los diarios de la monarca.
Victoria y Abdul, es una cinta que va más allá de una historia de época, habla del multiculturalismo y aceptación de las diferencias, desde un punto de vista que no existía en la época.
