Puedo sentir la ligera brisa entrando desde la ventana de mi habitación mientras la luz amarilla de la lámpara ilumina a un lado de mi cama. Es casi media noche, escribo a más de 3,500 kilómetros de distancia de mi viejo sofá azul; mi refugio para olvidarme de todo. Mi trabajo requiere que viaje constantemente… Sigue leyendo Una caja de sorpresas
