Saben recientemente por mi casa el organillero, la banda de viento y la marimba pasan todo el dia, recorriendo las calles de las colonias aledañas a donde vivo, y me duele que mucha gente los ignora, o finge no verlos; me dueles México.
Desde que era muy pequeña mi papá me acostumbro a darles una moneda, sonreírles, incluso mi abuelito cuando lo visitabamos en su trabajo les regalaba hasta 100 pesos por tocar dos melodias para sus nietas, porque son personas que se ganan la vida de esa manera, viven su día día compartiendo melodías en las calles al igual que todos los músicos urbanos.
Por ello exhorto a todos mis queridos lectores, amigos y familiares a no despreciarlos a darles una sonrisa, una moneda o apoyarlos porque ante la reciente crisis del coronavirus ellos se ven severamente afectados, debido a que no hay transeúntes.
Si llegan a tu ventana no los ignores, ellos están trabajando, y saliendo a las calles a ganarse el sustento que llevaran a sus casas.
